Soñé con dos mujeres

jorge enrique mantilla

Poeta asiduo al portal
Soñé con dos mujeres



Soñé que dormía placenteramente con dos mujeres hermosas

Eran preciosas, con aires suaves de brisas que arrastran tormentas misteriosas

Lucían esbeltas, de brillo esplendoroso, de soles radiantes maravillosas

Revoleteaban en la alcoba, vestidas de mil colores, como mariposas vigorosas



La una era como brasas de fuego, que azota el alma ardiente

Que busca el placer ansioso, de posiciones furtivas bruscamente

La otra de pasiones suaves y apacibles, de abrazos y besos suavemente

La llama que enciende el pabilo, como ríos que corren sin creciente



La una es tan fiera, como el celo de madre de una leona

En los placeres del amor, vibra de pasión que me arrincona

La otra es tan sublime, que solo grita y gime como una llorona

Solo me pide pedacitos de amor, que entre sábanas colecciona



Tener dos amores a la vez, es preocupante y a la vez placentero

Quisiera tener una sola, pero que fuera un querer de amor verdadero

Pero me siento amarrado y enclaustrado, como amargado prisionero

Como si fuera encerrado en un bus, sin silla para el pobre pasajero



Hay veces que me siento feliz, de anhelos de amores buscados

Tener dos a la vez, de caminos polvorientos, entre piedras caminados

De problemas sin discusiones, de rabietas sin ecos silenciados

Las noches pasan raudas, de quejidos sin sueños soñados



Siento que el tiempo no me alcanza y estoy enloqueciendo

El trabajo y dos amores me tienen para arriba y para abajo, corriendo

La fatiga me está azotando, estoy tembloroso, no sé lo que me está ocurriendo

Tantas emociones a la vez, el corazón no aguanta, creo que me estoy muriendo



Soñar con dos mujeres, la presión y el estrés me están envolviendo

Al principio creí, que con éstas dos hermosas me estaba divirtiendo

El tiempo pasa y las pasiones se devuelven, me estoy envejeciendo

El cuerpo no aguanta tanta excitación a la vez, todo lo que estoy escribiendo

El corazón dejó de latir, de este mundo raudo estoy partiendo

El amor de dos mujeres me llevó a la tumba y en sus bocas les dejé mi último aliento



“Joreman” Jorge Enrique Mantilla - Bucaramanga nov 08-2019

 
Soñé con dos mujeres



Soñé que dormía placenteramente con dos mujeres hermosas

Eran preciosas, con aires suaves de brisas que arrastran tormentas misteriosas

Lucían esbeltas, de brillo esplendoroso, de soles radiantes maravillosas

Revoleteaban en la alcoba, vestidas de mil colores, como mariposas vigorosas



La una era como brasas de fuego, que azota el alma ardiente

Que busca el placer ansioso, de posiciones furtivas bruscamente

La otra de pasiones suaves y apacibles, de abrazos y besos suavemente

La llama que enciende el pabilo, como ríos que corren sin creciente



La una es tan fiera, como el celo de madre de una leona

En los placeres del amor, vibra de pasión que me arrincona

La otra es tan sublime, que solo grita y gime como una llorona

Solo me pide pedacitos de amor, que entre sábanas colecciona



Tener dos amores a la vez, es preocupante y a la vez placentero

Quisiera tener una sola, pero que fuera un querer de amor verdadero

Pero me siento amarrado y enclaustrado, como amargado prisionero

Como si fuera encerrado en un bus, sin silla para el pobre pasajero



Hay veces que me siento feliz, de anhelos de amores buscados

Tener dos a la vez, de caminos polvorientos, entre piedras caminados

De problemas sin discusiones, de rabietas sin ecos silenciados

Las noches pasan raudas, de quejidos sin sueños soñados



Siento que el tiempo no me alcanza y estoy enloqueciendo

El trabajo y dos amores me tienen para arriba y para abajo, corriendo

La fatiga me está azotando, estoy tembloroso, no sé lo que me está ocurriendo

Tantas emociones a la vez, el corazón no aguanta, creo que me estoy muriendo



Soñar con dos mujeres, la presión y el estrés me están envolviendo

Al principio creí, que con éstas dos hermosas me estaba divirtiendo

El tiempo pasa y las pasiones se devuelven, me estoy envejeciendo

El cuerpo no aguanta tanta excitación a la vez, todo lo que estoy escribiendo

El corazón dejó de latir, de este mundo raudo estoy partiendo

El amor de dos mujeres me llevó a la tumba y en sus bocas les dejé mi último aliento



“Joreman” Jorge Enrique Mantilla - Bucaramanga nov 08-2019
Un poema bien realizado, relatando una historia entre dos senderos cuya única convergencia es el tiempo y los pasos que comparten.
Todo esta en la forma del mirar una pesada loza o una bendición.
Grata la lectura.
Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba