Lo que el destino depara y predica
es incierto, tal vez dulce o doloroso;
el futuro siempre ha sido borroso
pero la gente por saber suplica.
La pasión por lo oculto radica
siempre en un sueño misterioso,
pero lo más importante y dudoso
es la persona que a eso se dedica.
El mañana de ayer lo vivimos,
el futuro del hoy es incierto,
es mejor dejar así lo que sabemos
y no buscar nada en cada puerto
que responda hoy lo que no vemos
y que sepa lo que ayer fue cierto
es incierto, tal vez dulce o doloroso;
el futuro siempre ha sido borroso
pero la gente por saber suplica.
La pasión por lo oculto radica
siempre en un sueño misterioso,
pero lo más importante y dudoso
es la persona que a eso se dedica.
El mañana de ayer lo vivimos,
el futuro del hoy es incierto,
es mejor dejar así lo que sabemos
y no buscar nada en cada puerto
que responda hoy lo que no vemos
y que sepa lo que ayer fue cierto