manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Casi el invierno llegando esta,
Se enfrían e noche las púas de la cerca,
El surco viejo se enchina cuando la tiniebla se acerca.
El arado húmedo al amanecer contesta.
La flaca vaca se resiente tirada y funesta,
Se empañan las ventanas de la arcaica casona parca,
Aire frío intimida el cielo de madrugada en que surca.
Se congela la sangre del morador campesino demacrado en su siesta.
Un abrigo de piel cubre sus huesos,
Una vieja pala en sus manos enlutadas,
Una semilla en él enterrado.
Casi se presenta, extraño y sin vendas,
A un paso y con rezos.
Tal vez si abra agua a regar que venga en el apurado.
Se enfrían e noche las púas de la cerca,
El surco viejo se enchina cuando la tiniebla se acerca.
El arado húmedo al amanecer contesta.
La flaca vaca se resiente tirada y funesta,
Se empañan las ventanas de la arcaica casona parca,
Aire frío intimida el cielo de madrugada en que surca.
Se congela la sangre del morador campesino demacrado en su siesta.
Un abrigo de piel cubre sus huesos,
Una vieja pala en sus manos enlutadas,
Una semilla en él enterrado.
Casi se presenta, extraño y sin vendas,
A un paso y con rezos.
Tal vez si abra agua a regar que venga en el apurado.