[center:6a46a410cf]Mi pluma, cansada de sudar tinta,
te espera al filo de la madrugada,
donde crece perenne la alborada,
para cambiar sus versos por tu linfa.
Mi tintero, a fuer de seco, alabastro,
redime sus pecados y modales
al pie de tus caderas y lunares,
a la orilla del beso menos casto.
Mi soneto, guarda de la apostura,
blande ya su soberbia adarga orgullosa,
batido en duelo por la rima hermosa
de tu trémula voz por mis costuras,
del pálpito de tu piel en mi lecho,
del temblor de tus manos en mi pecho.[/center:6a46a410cf]
te espera al filo de la madrugada,
donde crece perenne la alborada,
para cambiar sus versos por tu linfa.
Mi tintero, a fuer de seco, alabastro,
redime sus pecados y modales
al pie de tus caderas y lunares,
a la orilla del beso menos casto.
Mi soneto, guarda de la apostura,
blande ya su soberbia adarga orgullosa,
batido en duelo por la rima hermosa
de tu trémula voz por mis costuras,
del pálpito de tu piel en mi lecho,
del temblor de tus manos en mi pecho.[/center:6a46a410cf]
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