poetakabik
Poeta veterano en el portal
Me duele más la ausencia que respira,
el cuerpo que se esconde y no responde,
la voz que en otro sitio se me esconde
y en vano en mi memoria se retira.
La muerte al menos cierra sus heridas,
sella la puerta en llanto irrevocable;
mas tú, que vives lejos, inmutable,
me niegas tu calor, sigues con vida.
¡Qué cruel condena, amar sin tu presencia!
El muerto al menos queda en mi conciencia
como un recuerdo santo, ya cumplido.
Tú eres distancia viva, herida abierta,
dolor que cada noche se despierta,
y sangra sin final, porque estás vivo.
el cuerpo que se esconde y no responde,
la voz que en otro sitio se me esconde
y en vano en mi memoria se retira.
La muerte al menos cierra sus heridas,
sella la puerta en llanto irrevocable;
mas tú, que vives lejos, inmutable,
me niegas tu calor, sigues con vida.
¡Qué cruel condena, amar sin tu presencia!
El muerto al menos queda en mi conciencia
como un recuerdo santo, ya cumplido.
Tú eres distancia viva, herida abierta,
dolor que cada noche se despierta,
y sangra sin final, porque estás vivo.