I
Cruzando la ventana, viene a mi,
tu voz compuesta de atomos brillantes,
de risas espontaneas, de miradas
azules y caricias desgranadas.
Cuando tocas el suelo de mi alma,
nacen flores, y suenan las campanas,
espantando los pajaros del cielo,
desnudos en la sombra y los recuerdos.
Abro mi corazon y todos entran,
dejandome agradables mariposas
revoloteando en todos mis silencios.
Quiero la plenitud de tu presencia,
besandome las letras de la vida
asi como las lluvias a la tierra.
german g