Muchas gracias por comentar y estrellar, Guillermo. Siempre es un placer leer a quien sabe crear un poema de un simple comentario jugando con mis versos. Gracias a los demás por leerme.
Una pequeña explicación:
Este poema es lo que parece, un epitafio, pero Miriam no fue una mujer real. Era un personaje de mi primera novela la cual era nefasta y ni siquiera la pasé a limpio- y decidí asesinarla la atropelló un coche tras una noche de excesos alcohólicos y drogadictos-. Me dio tanta pena, porque fue mi primera víctima, que tuve que escribirle este soneto.