Abrahám Emilio
Emilio.
Dolor de mi dolor, agonía... ¡agonía!
¡Qué vacío tan grande en mi fatal sendero!
Las voces del ayer clamando en el madero,
en las cosas y flores, en esta pena mía.
¡Qué vacío tan grande en mi fatal sendero!
Las voces del ayer clamando en el madero,
en las cosas y flores, en esta pena mía.
Siento tu tacto ausente, tu risa loca. El día
es gris la vida donde todo acaba y yo muero...
es cargar mi ataúd pues soy un pasajero
que dejó en el pasado su nave y su alegría.
es gris la vida donde todo acaba y yo muero...
es cargar mi ataúd pues soy un pasajero
que dejó en el pasado su nave y su alegría.
-(Dolor que fue perder migajas de tu amor,
las cosas tienen cada eco de algún asunto,
tu aroma se destila hasta en mi propia piel.)-
las cosas tienen cada eco de algún asunto,
tu aroma se destila hasta en mi propia piel.)-
¿Por qué el destino da de beber de esta hiel?
Son mis lágrimas ácidas los frutos del terror.
¡Dios!.. Desde que murió su amor soy un difunto.
Son mis lágrimas ácidas los frutos del terror.
¡Dios!.. Desde que murió su amor soy un difunto.
............................................................................................
Última edición: