El Conde de Yavarí
Poeta recién llegado
LA TARDE ha llegado con la lluvia,
el día empieza a sucumbir.
Conteplo el cielo y pienso en ti
cada vez que el rayo deslumbra.
En las sendas vacías de la calle,
creo oír tus pasos a cascadas
que traen las hojas de castaña
confundiéndose con el follaje.
Si tú no regresas, amada mía,
morirán las flores del jardín,
y, sobre mí, pasará la noche.
Si, tú, no existes, desde entonces,
el corazón que me presta la vida,
al final de la noche, dejará de existir.
( En Pensamientos Noctunos)
el día empieza a sucumbir.
Conteplo el cielo y pienso en ti
cada vez que el rayo deslumbra.
En las sendas vacías de la calle,
creo oír tus pasos a cascadas
que traen las hojas de castaña
confundiéndose con el follaje.
Si tú no regresas, amada mía,
morirán las flores del jardín,
y, sobre mí, pasará la noche.
Si, tú, no existes, desde entonces,
el corazón que me presta la vida,
al final de la noche, dejará de existir.
( En Pensamientos Noctunos)