manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Trémula mi callada estación,
Fija y no perezosa la fijación mía,
Pobre cualquier parte del contexto inhábil,
La blancura de una brillantes universal.
No apresures la callada voz ni adelantes tus oídos,
No adviertas a tiempo que en ti me regocijo,
Antes asoma el blanco marfil de tu voz palpitante,
Brilla la lucida mirada de tu boca pensadora.
Una de ellas que enriquece y nada quita a quien la da.
Una de ellas por todas las mías que se han agotado,
Una que repliega toda mi pobreza enriqueciendo mi sentido,
Una que nada cuesta para ti.
Se refleja en el marfil mi vista ansiosa y detenida,
Al unísono se forma y se concentra en mi tiempo,
Pinta la vida en tu áurea faz iluminando mi nombre,
Una sola de por vida fortificante y de por vida inolvidable
Fija y no perezosa la fijación mía,
Pobre cualquier parte del contexto inhábil,
La blancura de una brillantes universal.
No apresures la callada voz ni adelantes tus oídos,
No adviertas a tiempo que en ti me regocijo,
Antes asoma el blanco marfil de tu voz palpitante,
Brilla la lucida mirada de tu boca pensadora.
Una de ellas que enriquece y nada quita a quien la da.
Una de ellas por todas las mías que se han agotado,
Una que repliega toda mi pobreza enriqueciendo mi sentido,
Una que nada cuesta para ti.
Se refleja en el marfil mi vista ansiosa y detenida,
Al unísono se forma y se concentra en mi tiempo,
Pinta la vida en tu áurea faz iluminando mi nombre,
Una sola de por vida fortificante y de por vida inolvidable