Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
SORPRESAS DE LA VIDA
Que emociones tan confusas
se presentan en la vida,
cuando todo se sentía en calma
¡ay! que emoción que confusión,
este corazón me hace jugarretas inesperadas
y me cubre de sorpresas día a día.
Buscando respuestas estoy
y no las puedo hallar.
Es un torbellino que me lleva de la exaltación
a la angustia y la desesperación.
Que confuso se ve el camino,
es como mirar hacia el vacío,
nada hoy tiene sentido.
Qué más puedo esperar, qué sorpresas me trendra
el destino,
Qué me tiene preparada la vida, si hoy mi alma
esta confundida,
hay momentos de dolor, de lágrimas invisibles verdidas,
de risas contenidas,
de sueños desvanecidos y esperanzas casi perdidas.
Y me pregunto por qué perdidas,
si hace unos días mi mundo era sólo alegría,
mas hoy mi corazón se esta ahogando pero no en risa,
sino en llanto.
Que emociones me tenía preparada la vida...
y pasarán los días y correrán las horas y mi alma
seguirá confundida.
¡Oh! que sorpresas da la vida
sí, insospechadas, inesperadas, sorprendentes
y aunque mis ojos en lágrimas se convierten
no cambiaría... ¡ni un sólo día!
Que emociones tan confusas
se presentan en la vida,
cuando todo se sentía en calma
¡ay! que emoción que confusión,
este corazón me hace jugarretas inesperadas
y me cubre de sorpresas día a día.
Buscando respuestas estoy
y no las puedo hallar.
Es un torbellino que me lleva de la exaltación
a la angustia y la desesperación.
Que confuso se ve el camino,
es como mirar hacia el vacío,
nada hoy tiene sentido.
Qué más puedo esperar, qué sorpresas me trendra
el destino,
Qué me tiene preparada la vida, si hoy mi alma
esta confundida,
hay momentos de dolor, de lágrimas invisibles verdidas,
de risas contenidas,
de sueños desvanecidos y esperanzas casi perdidas.
Y me pregunto por qué perdidas,
si hace unos días mi mundo era sólo alegría,
mas hoy mi corazón se esta ahogando pero no en risa,
sino en llanto.
Que emociones me tenía preparada la vida...
y pasarán los días y correrán las horas y mi alma
seguirá confundida.
¡Oh! que sorpresas da la vida
sí, insospechadas, inesperadas, sorprendentes
y aunque mis ojos en lágrimas se convierten
no cambiaría... ¡ni un sólo día!
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