Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
SORTILEGIOS DE LA ESPECIE
Sortilegios de la especie
un sólo hombre es tumba
y muere en su covacha.
En los bulevares suntuosos
de largos centros comerciales
su voz es pisoteada
y aún gimiente habla
aunque todo mundo le ignore, pues saben
que es invisible del espíritu hacia adentro,
su gracia nada vale
ante el tumulto,
igualdad de cien mil soles yertos…
y pensar
que solo un gramo bastaría,
un solo ápice de paz,
un claro anhelo de voluntad
para extender la mano
y sacarlo de su foso;
acaso así
el mundo se salve,
tal vez así
la nueva vida ya esté hecha.
Sortilegios de la especie
un sólo hombre es tumba
y muere en su covacha.
En los bulevares suntuosos
de largos centros comerciales
su voz es pisoteada
y aún gimiente habla
aunque todo mundo le ignore, pues saben
que es invisible del espíritu hacia adentro,
su gracia nada vale
ante el tumulto,
igualdad de cien mil soles yertos…
y pensar
que solo un gramo bastaría,
un solo ápice de paz,
un claro anhelo de voluntad
para extender la mano
y sacarlo de su foso;
acaso así
el mundo se salve,
tal vez así
la nueva vida ya esté hecha.
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