Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Soy la voz que te susurra en el oído,
el eco de tus pasos en la sombra.
Soy tu refugio y tu rincón perdido,
la duda que tu mente no retoma.
Soy la llama que arde en lo prohibido,
la fiebre que en tus noches se desploma.
Soy tu cárcel, tu abrigo y tu latido,
el verso que en tus labios se desploma.
Soy tu gozo y tu dolor callado,
la grieta que divide tu presente.
Soy tu cielo y también tu lado ausente,
el sabor que en tu lengua se ha quedado.
Soy la culpa de un beso consumado,
la herida que tu alma no desmiente.
Soy la espina, la flor, el accidente,
el destino que nunca has confesado.
el eco de tus pasos en la sombra.
Soy tu refugio y tu rincón perdido,
la duda que tu mente no retoma.
Soy la llama que arde en lo prohibido,
la fiebre que en tus noches se desploma.
Soy tu cárcel, tu abrigo y tu latido,
el verso que en tus labios se desploma.
Soy tu gozo y tu dolor callado,
la grieta que divide tu presente.
Soy tu cielo y también tu lado ausente,
el sabor que en tu lengua se ha quedado.
Soy la culpa de un beso consumado,
la herida que tu alma no desmiente.
Soy la espina, la flor, el accidente,
el destino que nunca has confesado.