Asediado
por el niño
transcurre el hombre...
Se descomponen
precisos y punzantes
los aromas,
los sonidos,
los colores,
sin autentico permiso a la memoria.
por el niño
transcurre el hombre...
Se descomponen
precisos y punzantes
los aromas,
los sonidos,
los colores,
sin autentico permiso a la memoria.
Aborresco
los que fui
y el tiempo detenido
del que escribe
-sumiso-
-condenado-
-esclavo-
de un lector inexacto
que cae en la tentación
de ver los ojos del ciego
el pabellon del sordo
los labios del muerto
los que fui
y el tiempo detenido
del que escribe
-sumiso-
-condenado-
-esclavo-
de un lector inexacto
que cae en la tentación
de ver los ojos del ciego
el pabellon del sordo
los labios del muerto