Leonardo Vargas
Poeta recién llegado
Diosa alcohólica, borracha...
Despierta, pequeña niña, despierta
despierta de ese sueño, de tu confusión
pordiosera mía.
Camina, sigue de frente
contempla
el vómito
la basura
el aserrín
visualiza
el trayecto del borracho
y piérdete
entre la multitud
tal vez así no te pueda ver
o
tal vez así seas más notable.
Recoge
del suelo
los pañuelos
ensangrentados
los zapatos
gastados
las mujeres
perdidas.
Reverberación
de tu recuerdo,
desnudo.
Ábrete
y cierra
inesperadamente
tu confusión eterna
diosa de mi noche
sombría
alcohólica
asquerosa.
De la soledad
I
Cuarto obscuro y silencioso
del que emana
una ráfaga de viento
de salvaje amenaza
que deshace las entrañas
y agrieta los corazones.
II.
Fragmento
entre el delirio y
la tortura
de presenciar
callado
el inminente olvido.
III.
Vacío
Vacío
Vacío.
FOCO
Claro a la luz de la mañana
redondo espejo suspendido
del cuarto sucio y solitario
en que la obscuridad reposa
En la tarde te avecinas
despertando los desfiladeros
que silencioso conoces
alumbrando el infinito.
Copia
el reflejo
en la marea.
Ronquido.
Trémula
la voz
se abre paso
entre el abismo
del silencio
y pinta
de significado
lo gris
de la indiferencia.
Hay un perro negro tirado en la banqueta
y su estómago putrefacto
cual si fuera
alimento
para mosca.
Pienso que
tal vez
si en otras condiciones
la vida me hubiese dado cuerpo de perro
estaría
probablemente
compartiendo la banqueta
y esa densa sabana de moscas
con el perro muerto.
Y en lo sucesivo nada cambia, nada cambia...
Sólo el semáforo si no está descompuesto.
Despierta, pequeña niña, despierta
despierta de ese sueño, de tu confusión
pordiosera mía.
Camina, sigue de frente
contempla
el vómito
la basura
el aserrín
visualiza
el trayecto del borracho
y piérdete
entre la multitud
tal vez así no te pueda ver
o
tal vez así seas más notable.
Recoge
del suelo
los pañuelos
ensangrentados
los zapatos
gastados
las mujeres
perdidas.
Reverberación
de tu recuerdo,
desnudo.
Ábrete
y cierra
inesperadamente
tu confusión eterna
diosa de mi noche
sombría
alcohólica
asquerosa.
De la soledad
I
Cuarto obscuro y silencioso
del que emana
una ráfaga de viento
de salvaje amenaza
que deshace las entrañas
y agrieta los corazones.
II.
Fragmento
entre el delirio y
la tortura
de presenciar
callado
el inminente olvido.
III.
Vacío
Vacío
Vacío.
FOCO
Claro a la luz de la mañana
redondo espejo suspendido
del cuarto sucio y solitario
en que la obscuridad reposa
En la tarde te avecinas
despertando los desfiladeros
que silencioso conoces
alumbrando el infinito.
Copia
el reflejo
en la marea.
Ronquido.
Trémula
la voz
se abre paso
entre el abismo
del silencio
y pinta
de significado
lo gris
de la indiferencia.
Hay un perro negro tirado en la banqueta
y su estómago putrefacto
cual si fuera
alimento
para mosca.
Pienso que
tal vez
si en otras condiciones
la vida me hubiese dado cuerpo de perro
estaría
probablemente
compartiendo la banqueta
y esa densa sabana de moscas
con el perro muerto.
Y en lo sucesivo nada cambia, nada cambia...
Sólo el semáforo si no está descompuesto.
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