Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
Yo no sé ustedes, pero a mí, a veces, me suceden cosas que
no tienen explicación.
Cosas sorprendentes,inexplicables.
¿Os ha pasado alguna vez algo extraño, sorprendente?
Cosas increíbles si se las cuentas a alguien a no ser que además de contarlas, tengas pruebas y puedas demostrar que lo que dices, te ocurrió, y no es fruto de tu imaginación o de un flipe. Porque lo normal es que te tomen por loca o te digan: Tú flipas o ¿Qué coño te habías tomado?
Y es curioso, casi siempre, estos hechos le ocurren a uno cuando está solo y no hay nadie que pueda verlo para corroborarlo. Y aún en el caso de que te ocurra estando acompañado de alguien, lo más normal es que te tomen por loco a ti y a quien te acompañaba.
Una vez me desperté en plena noche para ir al baño, y al pasar por el salón, ví a un montón de gente sentada en mi sofá, gente que no conocía de nada. No sé qué pintaban allí sentados, ni quienes eran, ni cómo habían entrado en mi casa. Al volver del baño, ya no estaban. Nadie me creyó, claro. Tampoco podía demostrarlo. Nunca hay pruebas.
Excepto esta vez: He aquí la instantánea tomada en el momento de este hecho inexplicable que me sucedió a mí y a mi amiga Lola. Como se ve, nos lo tomamos a risa, aunque luego nos quedó la cosa de ¿y esto ? ¿serán cosas del más allá?
no tienen explicación.
Cosas sorprendentes,inexplicables.
¿Os ha pasado alguna vez algo extraño, sorprendente?
Cosas increíbles si se las cuentas a alguien a no ser que además de contarlas, tengas pruebas y puedas demostrar que lo que dices, te ocurrió, y no es fruto de tu imaginación o de un flipe. Porque lo normal es que te tomen por loca o te digan: Tú flipas o ¿Qué coño te habías tomado?
Y es curioso, casi siempre, estos hechos le ocurren a uno cuando está solo y no hay nadie que pueda verlo para corroborarlo. Y aún en el caso de que te ocurra estando acompañado de alguien, lo más normal es que te tomen por loco a ti y a quien te acompañaba.
Una vez me desperté en plena noche para ir al baño, y al pasar por el salón, ví a un montón de gente sentada en mi sofá, gente que no conocía de nada. No sé qué pintaban allí sentados, ni quienes eran, ni cómo habían entrado en mi casa. Al volver del baño, ya no estaban. Nadie me creyó, claro. Tampoco podía demostrarlo. Nunca hay pruebas.
Excepto esta vez: He aquí la instantánea tomada en el momento de este hecho inexplicable que me sucedió a mí y a mi amiga Lola. Como se ve, nos lo tomamos a risa, aunque luego nos quedó la cosa de ¿y esto ? ¿serán cosas del más allá?
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:...díme...una cosita nada más: ¿Cómo supiste que el cordero era de Júpiter? ¿te lo dijo él, quizá? y otra cosa: ¿por qué carajo no le pediste que te enviara unas copias de las fotos que os tomó?