Súcubo rojo, de pálidas manos;
mi corazón tomaste de un altar;
oscura joya cubierta de heridas;
que, en una cripta, he sabido guardar.
Oh, ten cuidado, princesa de fuego;
que en tus ojos veo, mi alma vagar;
y ésta, se pierde cuando tu reflejo;
susurra y me dice, que aquí ya no estás.
Súcubo rojo, cabellos de fuego;
que entre mis dedos, se enredaran;
y, el perfume que emana de ellos;
mi alma perdida, me harán olvidar.
mi corazón tomaste de un altar;
oscura joya cubierta de heridas;
que, en una cripta, he sabido guardar.
Oh, ten cuidado, princesa de fuego;
que en tus ojos veo, mi alma vagar;
y ésta, se pierde cuando tu reflejo;
susurra y me dice, que aquí ya no estás.
Súcubo rojo, cabellos de fuego;
que entre mis dedos, se enredaran;
y, el perfume que emana de ellos;
mi alma perdida, me harán olvidar.