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Súcubo

Faustgalen

Poeta recién llegado
Si el veneno materno de tus labios,

manos de puñal y caderas, aparecieran por encanto,

A la hora de los muertos y ensueños,

Por ventura querida misteriosa, moriría arrastrado por ti en las sombras,

¡Tú, fantasmas de mi devoción!,

Transfiguras a encanto, suerte de una invocación de horas vacías.

Y como una brisa, tu lengua mece mis cabellos,

apoyados en grimorios de tiempos pretéritos,

¡Un sueño!, sueños de un calabozo de líquido amniótico,

Cuando ondeabas una espada, junto a la mía; estandartes de la muerte y justicia,

Y una marejada de antorchas clamaban por nuestras cabezas,

¡Gritabas esquizofrénica!, y contagiabas de valor mi lóbrego corazón,

Aruñas la costilla Cristica y jadeas a mis oídos cantos de perdición,

¡Tú, fantasma de mi devoción!,

Te enrollas como serpiente a su presa, cantas y engulles mis poemas,

¿Dónde estoy?,

¿Dónde estás poema?, tu, diosa de la ruina,

¡Reyhna!, ¿dónde te has ido?

Y al igual que un príncipe que sueña sobre piernas jugosas;

Como un durazno colorado,

El onironauta se jacta de la inmortalidad del alma;

Del cráneo vacío,

De las horas sin nada,

Del horero a las tres de la mañana,

Prisionero de un fantasma,

¡Prisionero de una visión!


~Jorge Betancourt, 27 de noviembre del 2022.



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Si el veneno materno de tus labios,

manos de puñal y caderas, aparecieran por encanto,

A la hora de los muertos y ensueños,

Por ventura querida misteriosa, moriría arrastrado por ti en las sombras,

¡Tú, fantasmas de mi devoción!,

Transfiguras a encanto, suerte de una invocación de horas vacías.

Y como una brisa, tu lengua mece mis cabellos,

apoyados en grimorios de tiempos pretéritos,

¡Un sueño!, sueños de un calabozo de líquido amniótico,

Cuando ondeabas una espada, junto a la mía; estandartes de la muerte y justicia,

Y una marejada de antorchas clamaban por nuestras cabezas,

¡Gritabas esquizofrénica!, y contagiabas de valor mi lóbrego corazón,

Aruñas la costilla Cristica y jadeas a mis oídos cantos de perdición,

¡Tú, fantasma de mi devoción!,

Te enrollas como serpiente a su presa, cantas y engulles mis poemas,

¿Dónde estoy?,

¿Dónde estás poema?, tu, diosa de la ruina,

¡Reyhna!, ¿dónde te has ido?

Y al igual que un príncipe que sueña sobre piernas jugosas;

Como un durazno colorado,

El onironauta se jacta de la inmortalidad del alma;

Del cráneo vacío,

De las horas sin nada,

Del horero a las tres de la mañana,

Prisionero de un fantasma,

¡Prisionero de una visión!


~Jorge Betancourt, 27 de noviembre del 2022.



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Tuve que editar tu título, ya que por ser un portal de lengua castellana, no se pueden escribir ni títulos ni contenidos en otro idioma.
Para escribir en otras lenguas tenemos el sector de la Torre de Babel.
Y como ya te advertí en otro mensaje, si escribes en líneas cortas debes publicar en el sector de poemas.

Saludos,
Equipo de Moderación de Mundopoesía.
 
Si el veneno materno de tus labios,

manos de puñal y caderas, aparecieran por encanto,

A la hora de los muertos y ensueños,

Por ventura querida misteriosa, moriría arrastrado por ti en las sombras,

¡Tú, fantasmas de mi devoción!,

Transfiguras a encanto, suerte de una invocación de horas vacías.

Y como una brisa, tu lengua mece mis cabellos,

apoyados en grimorios de tiempos pretéritos,

¡Un sueño!, sueños de un calabozo de líquido amniótico,

Cuando ondeabas una espada, junto a la mía; estandartes de la muerte y justicia,

Y una marejada de antorchas clamaban por nuestras cabezas,

¡Gritabas esquizofrénica!, y contagiabas de valor mi lóbrego corazón,

Aruñas la costilla Cristica y jadeas a mis oídos cantos de perdición,

¡Tú, fantasma de mi devoción!,

Te enrollas como serpiente a su presa, cantas y engulles mis poemas,

¿Dónde estoy?,

¿Dónde estás poema?, tu, diosa de la ruina,

¡Reyhna!, ¿dónde te has ido?

Y al igual que un príncipe que sueña sobre piernas jugosas;

Como un durazno colorado,

El onironauta se jacta de la inmortalidad del alma;

Del cráneo vacío,

De las horas sin nada,

Del horero a las tres de la mañana,

Prisionero de un fantasma,

¡Prisionero de una visión!


~Jorge Betancourt, 27 de noviembre del 2022.



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En esas aristas dejar que la razon se vea como hechizada entre el balanceo
de un poder como soñados entre halos. intensas pinceladas entre tonalidades
de acomodacion insegura. me ha gustado mucho. saludos amables de
luzyabsenta
 
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