Diana María Castillo
Poeta recién llegado
Ya te conocía
Te notaba a distancia
Desaguando lágrimas prestadas
De futuro incierto
Velando el sueño
De la pequeña Aurora
¿Y que de ti?
Ya me contaron
Que perdiste el habla
De tanto amar
Que perdiste tus alas
Al pretender quebrantar
La historia de aquel perdido
Que no pudiste llevar;
La menos esperada
Nunca consiguió el tiempo imprevisto
Porque te dilapidaste
Porque no alcanzaste.
Ángel de incertidumbre, de oscuras memorias
Ni aún tu tirana sonrisa penetró
Su desatinado y fuliginoso corazón
Alzó su puñal
Nadie lo miraba
Contagió la mujer
Que tanto le amaba
Y así se perdió
En el bosque frondoso
Esperando que algún día
Le veas cara a cara
Y le acarrees los latidos.
Te notaba a distancia
Desaguando lágrimas prestadas
De futuro incierto
Velando el sueño
De la pequeña Aurora
¿Y que de ti?
Ya me contaron
Que perdiste el habla
De tanto amar
Que perdiste tus alas
Al pretender quebrantar
La historia de aquel perdido
Que no pudiste llevar;
La menos esperada
Nunca consiguió el tiempo imprevisto
Porque te dilapidaste
Porque no alcanzaste.
Ángel de incertidumbre, de oscuras memorias
Ni aún tu tirana sonrisa penetró
Su desatinado y fuliginoso corazón
Alzó su puñal
Nadie lo miraba
Contagió la mujer
Que tanto le amaba
Y así se perdió
En el bosque frondoso
Esperando que algún día
Le veas cara a cara
Y le acarrees los latidos.