Suenan los violines de mí
corazón y en ellos mi triste
voz hace temblar mi aliento.
Suenan otra vez, y mi llanto
se grieta en filones de dolor,
las mejillas llenas de esta
tormenta que cruza mi alma.
Suenan con la intensidad de
un relámpago, se cierran mis
ojos no puedo ver, sin saber
que delante de mi te vuelva
ah tocar, aquí estoy sin marcha
atrás, solo escuchando estas
tristes melodías de amor