Luis Aguado
Poeta recién llegado
¿Recuerdas los sueños que despertamos cuando después de una tormenta
por primera vez nuestros cuerpos se enlazaron y dormimos abrazados…?
todo el deseo y la pasión que por tanto tiempo guardamos
encontró en nosotros la chispa que volviera a encender nuestros corazones.
Sueños que alimentados con las ganas de conocernos
Nos avivaron a apostar por nosotros sin tener más miramientos
¿Recuerdas las ganas de compartir cada momento,
de coincidir a pesar de que no nos diera tiempo?
y con el pasar de los días los sueños los fuimos concretando,
nos juramos amor eterno y luchar contra todo por nuestros sueños.
¡Sueños que se convirtieron en vida y nos fueron llenando de alegría!
¿Recuerdas esos días, que ahora parecen que fueran parte de otra vida?
Pues todo eso lo logramos mientras dejamos que la ilusión
permaneciera en nuestras vidas
Que los sueños fueran siempre el motor de cada día,
Sueños que no podemos permitir que se vuelvan pesadillas
Sueños que nos permitan, a pesar de la monotonía, de las dudas
o de esta lúgubre agonía; volver a vivir toda esa alegría,
cuando después de una tormenta, la vida nos permita de nuevo abrazarnos
y volver a sentir que este sueño era el sentido de nuestras vidas.
por primera vez nuestros cuerpos se enlazaron y dormimos abrazados…?
todo el deseo y la pasión que por tanto tiempo guardamos
encontró en nosotros la chispa que volviera a encender nuestros corazones.
Sueños que alimentados con las ganas de conocernos
Nos avivaron a apostar por nosotros sin tener más miramientos
¿Recuerdas las ganas de compartir cada momento,
de coincidir a pesar de que no nos diera tiempo?
y con el pasar de los días los sueños los fuimos concretando,
nos juramos amor eterno y luchar contra todo por nuestros sueños.
¡Sueños que se convirtieron en vida y nos fueron llenando de alegría!
¿Recuerdas esos días, que ahora parecen que fueran parte de otra vida?
Pues todo eso lo logramos mientras dejamos que la ilusión
permaneciera en nuestras vidas
Que los sueños fueran siempre el motor de cada día,
Sueños que no podemos permitir que se vuelvan pesadillas
Sueños que nos permitan, a pesar de la monotonía, de las dudas
o de esta lúgubre agonía; volver a vivir toda esa alegría,
cuando después de una tormenta, la vida nos permita de nuevo abrazarnos
y volver a sentir que este sueño era el sentido de nuestras vidas.