Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una gotera queda aún viva en mi habitación
como último ciudadano de esta capital sin país,
el humo blanco del cigarro que apago
y un par de tragos
para olvidar tu partir.
Al sufrimiento por amor le faltan letras,
y al amor mismo le faltan siete vidas
para pasear contigo en un tour por las estrellas
y dejar en tu almohada una risa perdida.
Ajusto un marco para esa fotografía tuya que me regalaste
y que engalana la sala de mi casa,
el olor de tu champú lo llevo como tatuaje
y mantengo las puertas cerradas para evitar que se vaya.
No hay amor sin sufrimiento, que lo diga Cristo,
ni sueños sin esperanzas,
cada bocanada de aire fresco que recibo
tiene un poco de ti estampada.
Valientes los que aman, pierden y se levantan de nuevo,
yo sólo soy un cobarde que no deja de amarte,
valientes los que se enamoran de alguien diferente cada día,
yo miro en la calle y sólo tú tienes campo en mi vida.
Al sufrimiento en el amor le falta un pay per view
con un detrás de cámaras para no perder detalles,
y al amor mismo le sobran cuatro letras
que cambiaría por las cinco de tu nombre.
No sé si alguien realmente ocupa un amor sin sufrimiento,
si cuando sufres es cuando descubres
el tamaño del amor.
como último ciudadano de esta capital sin país,
el humo blanco del cigarro que apago
y un par de tragos
para olvidar tu partir.
Al sufrimiento por amor le faltan letras,
y al amor mismo le faltan siete vidas
para pasear contigo en un tour por las estrellas
y dejar en tu almohada una risa perdida.
Ajusto un marco para esa fotografía tuya que me regalaste
y que engalana la sala de mi casa,
el olor de tu champú lo llevo como tatuaje
y mantengo las puertas cerradas para evitar que se vaya.
No hay amor sin sufrimiento, que lo diga Cristo,
ni sueños sin esperanzas,
cada bocanada de aire fresco que recibo
tiene un poco de ti estampada.
Valientes los que aman, pierden y se levantan de nuevo,
yo sólo soy un cobarde que no deja de amarte,
valientes los que se enamoran de alguien diferente cada día,
yo miro en la calle y sólo tú tienes campo en mi vida.
Al sufrimiento en el amor le falta un pay per view
con un detrás de cámaras para no perder detalles,
y al amor mismo le sobran cuatro letras
que cambiaría por las cinco de tu nombre.
No sé si alguien realmente ocupa un amor sin sufrimiento,
si cuando sufres es cuando descubres
el tamaño del amor.