Juanpablocastel
Poeta recién llegado
Éstas son las cosas que suceden
cuando con el placer exquisito del odio
pisoteas mi pequeña dignidad ya descompuesta.
Cuando presionas la llaga
y me obligas a sumergirme
en un grito desvergonzado de dolor interno,
atardeciendo en corrientes de sangre.
De sangre espesa y casi negra.
Sangre que fluye desesperadamente y nunca cesa.
De pronto y sin pensar
intento despertar de la recurrente tortura,
pero no existe flecha que logre trasgredir
el infierno infinito de la humillación,
y siento que por mis venas no corre nada más que miseria.
Siento que respiro mi propia estupidez
y casi escucho tu voz
destrozando con locura homicida
los fósiles restos de mi orgullo putrefacto.
(y tú pareces saborear en pálpitos de triunfo mi mortal agonía)
cuando con el placer exquisito del odio
pisoteas mi pequeña dignidad ya descompuesta.
Cuando presionas la llaga
y me obligas a sumergirme
en un grito desvergonzado de dolor interno,
atardeciendo en corrientes de sangre.
De sangre espesa y casi negra.
Sangre que fluye desesperadamente y nunca cesa.
De pronto y sin pensar
intento despertar de la recurrente tortura,
pero no existe flecha que logre trasgredir
el infierno infinito de la humillación,
y siento que por mis venas no corre nada más que miseria.
Siento que respiro mi propia estupidez
y casi escucho tu voz
destrozando con locura homicida
los fósiles restos de mi orgullo putrefacto.
(y tú pareces saborear en pálpitos de triunfo mi mortal agonía)