Supe amarte como nadie supo,
con todas las fuerzas de mis adentros.
En ti, mi corazón apenas cupo
y vivo anhelando un reencuentro.
Supe amarte, Dios lo sabe.
Sin recelos fue vasta la entrega
y
volé con las aves
a las cumbres más bellas
Supe amarte y me di, sin medidas,
como niño confiado
¡Quebrantaste mi vida
y aún
te amo!
Un poema muy sincero, tierno, luminoso aún más allá de los nubarrones que suele infringir el destino.
Atesora el amor, Siempre Geralda,
esperanzas más verdes que esmeraldas...
¡Saludos y gracias!
Geralda@2014