ade castillo
Poeta adicto al portal
[center:7bfcc5b45e]Sus mentiras
Oscilan mis torpes pasos, tambalean,
por el engaño cruel que me carcome,
y mis labios resecos titubean,
al prohibirles pronunciar su falso nombre.
Del astro rey que me iluminara un día,
hasta la luna blanca, que hoy se ausenta
de su horizonte al mío, gran espacio,
se une engaño cruel, fuerte tormenta
En mi regazo está, feliz parece,
por mi cuerpo escala cual alquimista,
que por falta de convicción, hoy fenece,
envuelto entre la telaraña de la vida.
Y al compás del adiós se detiene el día,
y de golpe mi mundo se oscurece,
despierto entre sabanas de agonía,
cobijada en el ardid de sus desdenes.
Adela Castillo[/center:7bfcc5b45e]
Oscilan mis torpes pasos, tambalean,
por el engaño cruel que me carcome,
y mis labios resecos titubean,
al prohibirles pronunciar su falso nombre.
Del astro rey que me iluminara un día,
hasta la luna blanca, que hoy se ausenta
de su horizonte al mío, gran espacio,
se une engaño cruel, fuerte tormenta
En mi regazo está, feliz parece,
por mi cuerpo escala cual alquimista,
que por falta de convicción, hoy fenece,
envuelto entre la telaraña de la vida.
Y al compás del adiós se detiene el día,
y de golpe mi mundo se oscurece,
despierto entre sabanas de agonía,
cobijada en el ardid de sus desdenes.
Adela Castillo[/center:7bfcc5b45e]