asiell
Poeta recién llegado
El tibio sonido de tu voz a mi oído.
Susurro. al ras la sed de tu piel un gemido.
A labios entre cerrados mis ganas en ti escurro.
Me explosionan tus gemidos cuando llegas conmigo.
Pero las fuerzas se agotan.
Por eso caigo rendido, bajo la sombra de tu ombligo.
Mientras nuestras horas de la noche pasan.
Ardiente en los petalos de tu rosa cuando me abrasan.
Amor del amor, nace nuestro amor.
Susurro el gemido, de tus ojos apretados por el rojo de tu miel.
Cuando lleno tu vacio de pura inocencia.
Tras la espera, tras el amor, la recompensa de mi paciencia.
Por ser la vez, de tu primera vez, hoy se fue lo que fue tu niñes.
Asi se rompe el silencio de tu gemido.
Susurro. al ras la sed de tu piel un gemido.
A labios entre cerrados mis ganas en ti escurro.
Me explosionan tus gemidos cuando llegas conmigo.
Pero las fuerzas se agotan.
Por eso caigo rendido, bajo la sombra de tu ombligo.
Mientras nuestras horas de la noche pasan.
Ardiente en los petalos de tu rosa cuando me abrasan.
Amor del amor, nace nuestro amor.
Susurro el gemido, de tus ojos apretados por el rojo de tu miel.
Cuando lleno tu vacio de pura inocencia.
Tras la espera, tras el amor, la recompensa de mi paciencia.
Por ser la vez, de tu primera vez, hoy se fue lo que fue tu niñes.
Asi se rompe el silencio de tu gemido.