Gabriel Elzo
Poeta recién llegado
A veces, yo asentí tu rechazo.
Tú me mirabas caminado por aquel acantilado
Queriendo caerte
Yo Miraba tus dulces pies
Y las garras de muerte que estaban debajo.
Yo te cuidaba de las lunas promiscuas.
Y mis celos no me dejaban poseerte.
Tú, simplemente me mirabas y seguías
Caminando sin miedo a caerte,
Sin miedo a gozar,
Sin miedo a ser devorada.
Sin miedo a morir.
Tu, en un segundo se te olvidaba el anterior.
Yo, en otro segundo me recriminaba el anterior.
Tú me mirabas caminado por aquel acantilado
Queriendo caerte
Yo Miraba tus dulces pies
Y las garras de muerte que estaban debajo.
Yo te cuidaba de las lunas promiscuas.
Y mis celos no me dejaban poseerte.
Tú, simplemente me mirabas y seguías
Caminando sin miedo a caerte,
Sin miedo a gozar,
Sin miedo a ser devorada.
Sin miedo a morir.
Tu, en un segundo se te olvidaba el anterior.
Yo, en otro segundo me recriminaba el anterior.