Y el taciturno lloro,
lloro tanto que ,
con su llanto,
una laguna formo a su alrededor,
y naufrago entre calendarios ,
arrastrando su corazón.
Reventó su garganta,
gritando el nombre de aquel amor ,
sin saber,
que siempre fue mudo,
abrió sus venas,
y la sangre fluyo,
la dulce espera ,
ya no espero.
lloro tanto que ,
con su llanto,
una laguna formo a su alrededor,
y naufrago entre calendarios ,
arrastrando su corazón.
Reventó su garganta,
gritando el nombre de aquel amor ,
sin saber,
que siempre fue mudo,
abrió sus venas,
y la sangre fluyo,
la dulce espera ,
ya no espero.