Tal vez, deberías...

Nicolás Rangel

Poeta recién llegado
Quizá
si doblas aquella esquina,
encuentres a alguien
que te quiera más que yo.



Alguien
que te ame sin dolor
y sin resacas.



Que te prometa un futuro
lleno de dicha,
un anillo en una cena espectacular
y el "acepto"
frente a un altar.



Tal vez
si das la vuelta
y de otros ojos
haces paisaje
encuentres un amor tangible.



Alguien presente
que pueda morderte
y de tu vientre haga un continente
trazado con besos.



Quizá
tropieces con unos brazos
que puedan brindarte
el calor
que a veces
necesitan tus noches
y que tengan en cada abrazo
el doble de promesas
que mis dedos
intentaron redactar.



Si caminas
y doblas aquella esquina,
la de mis fracasos,
tal vez el amor
tan sobrio, como lo haz soñado
te sorprenda por la espalda.



Un amor que no sea poeta
y poesía si te mira.



Un pecho
que no tenga tantas heridas
y que sea para tus sueños
una almohada fina.



Si te alejas
y asesinas todo esto
quizá seas feliz.



Por que aquí
entre mis dedos
solo hay versos,
canciones
y las letras necesarias
para escribir tu nombre.



Por que aquí
vida mía
lejos de ti
solo tengo esto,
que vuela, corre
y muere
si toca tus pupilas.



Esto
que está lejos de ser poesía
y más, mucho más lejos
de ser tu vida.



Quizá
en verdad
deberías caminar
y comerte aquella esquina,
perderte en otros ojos
y desnudarte
en el rincón de otro sueño.



Jugar con tu apellido
completando el suyo.



Deberías bailar,
caminar y volar
agarrada de otros labios,
de otras manos.



Solo asegúrate,
por el bien de tus ojos
que esas manos
no vuelvan a ser
las de otro jodido poeta.







©NicolásRangel/Reservados todos los derechos. Nov.2015.
 
Quizá
si doblas aquella esquina,
encuentres a alguien
que te quiera más que yo.



Alguien
que te ame sin dolor
y sin resacas.



Que te prometa un futuro
lleno de dicha,
un anillo en una cena espectacular
y el "acepto"
frente a un altar.



Tal vez
si das la vuelta
y de otros ojos
haces paisaje
encuentres un amor tangible.



Alguien presente
que pueda morderte
y de tu vientre haga un continente
trazado con besos.



Quizá
tropieces con unos brazos
que puedan brindarte
el calor
que a veces
necesitan tus noches
y que tengan en cada abrazo
el doble de promesas
que mis dedos
intentaron redactar.



Si caminas
y doblas aquella esquina,
la de mis fracasos,
tal vez el amor
tan sobrio, como lo haz soñado
te sorprenda por la espalda.



Un amor que no sea poeta
y poesía si te mira.



Un pecho
que no tenga tantas heridas
y que sea para tus sueños
una almohada fina.



Si te alejas
y asesinas todo esto
quizá seas feliz.



Por que aquí
entre mis dedos
solo hay versos,
canciones
y las letras necesarias
para escribir tu nombre.



Por que aquí
vida mía
lejos de ti
solo tengo esto,
que vuela, corre
y muere
si toca tus pupilas.



Esto
que está lejos de ser poesía
y más, mucho más lejos
de ser tu vida.



Quizá
en verdad
deberías caminar
y comerte aquella esquina,
perderte en otros ojos
y desnudarte
en el rincón de otro sueño.



Jugar con tu apellido
completando el suyo.



Deberías bailar,
caminar y volar
agarrada de otros labios,
de otras manos.



Solo asegúrate,
por el bien de tus ojos
que esas manos
no vuelvan a ser
las de otro jodido poeta.







©NicolásRangel/Reservados todos los derechos. Nov.2015.
Me ha gustado este poema, me gusta lo que en él cuentas y sobre todo como lo cuentas, amigo Nicolás. Un abrazo. Paco.
 

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