Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
También el sol escribe sus cartas
que con las hojas llegan una tras otra
a la tierra que bebe de las sombras
consumidas ya, hasta el abrazo.
Y solas en la luz, las raíces afloran
una vela encendida en sus aguas despiertas,
unas aguas profundas, doblemente sedientas,
que al tocar la pared, el tronco, la piedra
abren sus volcanes, como si fuesen notas.
También el sol escribe sus cartas
y al igual que yo lo hace en amarillo,
masticando con los dientes hasta la última letra
de un otoño sin boca
que se pierde en la nieve.