Solaribus
Poeta veterano en el portal
Alma viento
tu estrella golondrina
en el itinerario de mis manos
tu ígnea dulzura
sumergida
mujer
yo te desnudaba
para entender
el universo
con el dolor incandescente
de cincelar volcanes
debajo de la piel
bajo oleadas de labios
que enterré en tu pecho
en cercenados lenguajes
nacidos
en la madurez
de mi cuarto siglo
olvidé que el silencio
tiene vísceras de olvido
en la raíz de la memoriapulmones de viajero
hoy
en las extensas madrigueras
de todos tus solsticios
esparzo
moribundas voces
moribundas voces
mendigas
—como polen de arroz—
en burbujas
de rezos o de flautas
para olerte
y fecundarte
en mitad de las noches
porque también yo
voy tejiendo penélopes
tampoco yo
he visto nacer el día
en que la religión de desearte
no me arrastre
como si tu perfume fuera
una órbita planetaria
también a mí
me apuñalan tus gemidos
y me desintegro
como una hebra de relámpago
también yo
me muerdo los labios
aguzo mis dedos
cuando quiero imaginarte
Última edición: