Tambores salvajes
Ahora que la lluvia despeja los vidrios
que se agolpan dentro el limbo atormentado.
Ahora que la rabia culmina, quedando
plantada la tristeza en el pecho.
Ahora que se marchita la rosa,
aún fresca entre las manos.
Ahora que la temperatura de tu frente te lleva
a recorrer las estrellas más desoladas.
Ahora que puedes ver con indolencia
el rastro de huesos rotos que dejas
impregnados de abandono.
Ahora que se estremece tu espalda deshuesada,
quemada por la nieve oscura que te atraviesa.
Ahora que un cruel susurro,
te extravía con su eco del camino y
te das cuenta de todo, que eres nada.
Ahora amor mío, ahora que beso
como nunca tu boca callada,
me reclaman misericordiosos
los tambores salvajes de la muerte.
Ahora que la lluvia despeja los vidrios
que se agolpan dentro el limbo atormentado.
Ahora que la rabia culmina, quedando
plantada la tristeza en el pecho.
Ahora que se marchita la rosa,
aún fresca entre las manos.
Ahora que la temperatura de tu frente te lleva
a recorrer las estrellas más desoladas.
Ahora que puedes ver con indolencia
el rastro de huesos rotos que dejas
impregnados de abandono.
Ahora que se estremece tu espalda deshuesada,
quemada por la nieve oscura que te atraviesa.
Ahora que un cruel susurro,
te extravía con su eco del camino y
te das cuenta de todo, que eres nada.
Ahora amor mío, ahora que beso
como nunca tu boca callada,
me reclaman misericordiosos
los tambores salvajes de la muerte.
::LUZ