Ya no me sabes besar
ya no me buscan tus manos,
ni tus palabras me dices...
se acabó tan dulce encanto.
Quizás pensé que contigo,
aún faltándome agua y pan,
tendría siempre tus mimos
tu admiración y tu afán.
Y yo que te deseo tanto,
todo me haces renegar,
por creer que indiferente
tal te haría despertar.
Y es aún peor, pues por ausente,
nada te mueve a cambiar,
y tan triste es ver que no sientes,
qué amargo saber que te vas.
ya no me buscan tus manos,
ni tus palabras me dices...
se acabó tan dulce encanto.
Quizás pensé que contigo,
aún faltándome agua y pan,
tendría siempre tus mimos
tu admiración y tu afán.
Y yo que te deseo tanto,
todo me haces renegar,
por creer que indiferente
tal te haría despertar.
Y es aún peor, pues por ausente,
nada te mueve a cambiar,
y tan triste es ver que no sientes,
qué amargo saber que te vas.
::