guillermo rasta
Poeta fiel al portal
En un futuro muy lejano yo vi venir
esta melodía,
esta melancólica melodía,
tan fuera del compás de mi relampageante vida,
hoy tan distraida
por la tristeza y el sentimiento melancólico ese,
de perder a alguien y estar en frente,
sin poder hacer nada mas que llorar...
Que puedo hacer,
ahora estas muy lejos
y yo aquí marchitándome muy solo
recordándo aquellos momentos tan opuestos
al clima de hoy,
tan solo escucho el lanto
de la inconsolable Miriam
que no sabe que hacer,
que no sabe a donde mirar,
que no sabe a donde hablar;
te llevaste su felicidad que era tan plena,
igual que yo, que luché tantas guerras
se me partía la mirada
de verte tan incierta,
lloré,
lloré
no tan solo por tu partida,
era también por aquella pena
de mi padre,
que no ha reaccionado y no ha llorado lo suficiente
como debería por su madre...
quizás está congelado en el tiempo
así lo veo en él,
y va muy lento.
Debería tener palabras perfectas
para describir la auténtica lucha
por alcanzar la felicidad?
no lo creo
porque siempre te gustó bailar
aquellas canciones llenas de vida,
pero hoy no veo nada de paz,
tan solo asombro y desconsuelo,
voy pensando en mil versos,
pero ninguno que desprenda
aquellos tan heridos sentimientos...
No quiero nada,
no quiero fiestas
ni máscaras de las mas caras,
no quiero nada,
quiero un encierro total
y que nada me pueda pintar la cara,
quisiera encontrar paz
y quisiera creer que el mañana va ser
igual cuando tú estabas...
Gracias por todo abuela, siempre estás aquí en mi memoria...
esta melodía,
esta melancólica melodía,
tan fuera del compás de mi relampageante vida,
hoy tan distraida
por la tristeza y el sentimiento melancólico ese,
de perder a alguien y estar en frente,
sin poder hacer nada mas que llorar...
Que puedo hacer,
ahora estas muy lejos
y yo aquí marchitándome muy solo
recordándo aquellos momentos tan opuestos
al clima de hoy,
tan solo escucho el lanto
de la inconsolable Miriam
que no sabe que hacer,
que no sabe a donde mirar,
que no sabe a donde hablar;
te llevaste su felicidad que era tan plena,
igual que yo, que luché tantas guerras
se me partía la mirada
de verte tan incierta,
lloré,
lloré
no tan solo por tu partida,
era también por aquella pena
de mi padre,
que no ha reaccionado y no ha llorado lo suficiente
como debería por su madre...
quizás está congelado en el tiempo
así lo veo en él,
y va muy lento.
Debería tener palabras perfectas
para describir la auténtica lucha
por alcanzar la felicidad?
no lo creo
porque siempre te gustó bailar
aquellas canciones llenas de vida,
pero hoy no veo nada de paz,
tan solo asombro y desconsuelo,
voy pensando en mil versos,
pero ninguno que desprenda
aquellos tan heridos sentimientos...
No quiero nada,
no quiero fiestas
ni máscaras de las mas caras,
no quiero nada,
quiero un encierro total
y que nada me pueda pintar la cara,
quisiera encontrar paz
y quisiera creer que el mañana va ser
igual cuando tú estabas...
Gracias por todo abuela, siempre estás aquí en mi memoria...