Déjame ahogarme en tus labios tan íntimos, tan infinitos,
permíteme tomar un ultimo respiro a través de tu boca.
Quiéreme como yo te quiero, para que no sientas temor
de pasar un tiempo a solas conmigo, así, tan íntimos, tan infinito.
No digas nada cuando me aventure por tu cuello,
lo único que deseo es escuchar tu respiración y fuertes latidos.
Quédate a mi lado, no huyas cuando bese tus hombros y deslice
mis dedos en tu dulce piel, cuando este en el calor de tus senos,
muy cerca de tu corazón, no huyas y quédate otra vez por favor.
Pierde la razón conmigo y acompáñame en mi mundo, nuestro mundo,
en mi locura, nuestra locura, solos tú y yo e imagina que somos los últimos
seres en este mundo incierto y aduéñate de mis besos y abrazos sin miedos,
sin temores, poco a poco me deslizo por tu vientre, sin dejar espacio
a la imaginación o a tus nervios, poco a poco, tan íntimos, tan infinito,
déjame avanzar para seguir besándote hasta donde no lo permita la cordura
Ángel Bermúdez
permíteme tomar un ultimo respiro a través de tu boca.
Quiéreme como yo te quiero, para que no sientas temor
de pasar un tiempo a solas conmigo, así, tan íntimos, tan infinito.
No digas nada cuando me aventure por tu cuello,
lo único que deseo es escuchar tu respiración y fuertes latidos.
Quédate a mi lado, no huyas cuando bese tus hombros y deslice
mis dedos en tu dulce piel, cuando este en el calor de tus senos,
muy cerca de tu corazón, no huyas y quédate otra vez por favor.
Pierde la razón conmigo y acompáñame en mi mundo, nuestro mundo,
en mi locura, nuestra locura, solos tú y yo e imagina que somos los últimos
seres en este mundo incierto y aduéñate de mis besos y abrazos sin miedos,
sin temores, poco a poco me deslizo por tu vientre, sin dejar espacio
a la imaginación o a tus nervios, poco a poco, tan íntimos, tan infinito,
déjame avanzar para seguir besándote hasta donde no lo permita la cordura
Ángel Bermúdez