José Luis Pérez
Poeta recién llegado
Corren mis pasiones desgajadas
en jirones de dudas y suspiros
la muda cadencia de mi mirada
hiriente llora junto a mi respiro.
Juegan en estas horas olvidadas
las tardes a quebrar este vacío
esta ilusión vana, que fue arrancada
como el verde árbol, del corazón mío.
Desnudo corazón, que sin sonido
resigna sus preciosas esperanzas,
mi sueño es esa flor que va al olvido
con pasos de un amor sin semejanza.
Mi amor que está aquí, tu amor que ha partido
cómo se hacen las cosas más amadas
siempre tan lejanas, y sin sentido
se alejan como el sol, sin decir nada.
Queda dejar que el tiempo ya decida
qué hacer con esta alegría ultrajada,
queda mirar al frente, la perdida
empresa del amor, ya abandonada.
Mas cuesta en estas ruinas, hallar vida
para comenzar otra vez, y en calma
sólo una pregunta en mi pecho anida
¿por qué estás tan lejos, mitad de mi alma?
A mi dulce Daiana
en jirones de dudas y suspiros
la muda cadencia de mi mirada
hiriente llora junto a mi respiro.
Juegan en estas horas olvidadas
las tardes a quebrar este vacío
esta ilusión vana, que fue arrancada
como el verde árbol, del corazón mío.
Desnudo corazón, que sin sonido
resigna sus preciosas esperanzas,
mi sueño es esa flor que va al olvido
con pasos de un amor sin semejanza.
Mi amor que está aquí, tu amor que ha partido
cómo se hacen las cosas más amadas
siempre tan lejanas, y sin sentido
se alejan como el sol, sin decir nada.
Queda dejar que el tiempo ya decida
qué hacer con esta alegría ultrajada,
queda mirar al frente, la perdida
empresa del amor, ya abandonada.
Mas cuesta en estas ruinas, hallar vida
para comenzar otra vez, y en calma
sólo una pregunta en mi pecho anida
¿por qué estás tan lejos, mitad de mi alma?
A mi dulce Daiana