Fedora Luckert
Poeta fiel al portal
Apenas son las tres
y el frío de la madrugada
me cala en los huesos;
extraño tu calor
y la suavidad caliente de tus besos;
anhelo que me envuelvas
en tus tibios abrazos
y me arrulles como a un niño
lo toma una madre entre sus brazos;
quiero que me explores
con la inquietud traviesa de tus dedos,
quiero que olvides,
por una sola vez, ¡olvida!,
todos tus tontos miedos;
quiero que me ames
quiero tanto, tanto quiero,
que me hundo en la pasión...
en lo dulce de tu cuerpo,
en la triste realidad
de despertarme de un sueño.
Una dulce caricia de tus manos
hace aflorar todos mis sentimientos,
un ligero roce de tus labios
me hace temblar de deseo;
se desbocan mis caricias
y quiero comerte entero,
quisiera fundirme en ti
en cuerpo y en pensamiento,
me vuelves loca ¿sabias?,
te pongo en conocimiento,
no puedo estar yo sin ti
te quiero mi amor, te quiero,
que ya no se si vivir
o amarte porque me muero.
y el frío de la madrugada
me cala en los huesos;
extraño tu calor
y la suavidad caliente de tus besos;
anhelo que me envuelvas
en tus tibios abrazos
y me arrulles como a un niño
lo toma una madre entre sus brazos;
quiero que me explores
con la inquietud traviesa de tus dedos,
quiero que olvides,
por una sola vez, ¡olvida!,
todos tus tontos miedos;
quiero que me ames
quiero tanto, tanto quiero,
que me hundo en la pasión...
en lo dulce de tu cuerpo,
en la triste realidad
de despertarme de un sueño.
Una dulce caricia de tus manos
hace aflorar todos mis sentimientos,
un ligero roce de tus labios
me hace temblar de deseo;
se desbocan mis caricias
y quiero comerte entero,
quisiera fundirme en ti
en cuerpo y en pensamiento,
me vuelves loca ¿sabias?,
te pongo en conocimiento,
no puedo estar yo sin ti
te quiero mi amor, te quiero,
que ya no se si vivir
o amarte porque me muero.