Stephanie Silvio
Poeta recién llegado
Tanto te amé que no me atrevo a odiarte,
Un gran dolor inundó mi pecho,
pero las lágrimas supieron aliviarlo,
cada gota apartó esa dolencia
que habitaba en mí.
Aunque intente aborrecerte
No lo consigo, porque aún vives
En una parte de mi corazón
Y allí no puedo guardarte rencor.
No logro odiarte ni despreciarte;
Mi corazón sólo tiene el coraje
Para amar, adorar y extrañar,
Pero jamás te podrá despreciar.
Sólo espero que el tiempo
Cure cada herida, cada dolor,
Cada tristeza producto de nuestro amor.