legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tarde, es mejor que nunca;
y nunca, es demasiado tarde.
Te contaré que a veces
anduve anticipado,
en otras fui puntual
y en otras, retardado.
A veces no volví:
cambié el rumbo del mandado;
me gasté el capital
del tiempo,
y quedaron de horas mis bolsillos
liquidados.
Le dije adiós al ocio de la otrora;
y cuando apresuré los pasos,
la vida me sintió
como sienten los perros al huraño.
Y fui carnada fácil
a la modernidad del tiempo
y del espacio:
blanco perfecto
para un amor guardado.
y nunca, es demasiado tarde.
Te contaré que a veces
anduve anticipado,
en otras fui puntual
y en otras, retardado.
A veces no volví:
cambié el rumbo del mandado;
me gasté el capital
del tiempo,
y quedaron de horas mis bolsillos
liquidados.
Le dije adiós al ocio de la otrora;
y cuando apresuré los pasos,
la vida me sintió
como sienten los perros al huraño.
Y fui carnada fácil
a la modernidad del tiempo
y del espacio:
blanco perfecto
para un amor guardado.