Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Camino tranquilo y lento
disfrutando a cada paso,
en mi cara siento el viento
esta tarde no habrá ocaso.
Es domingo en primavera,
el sol me lleva a tus puertas
a estar contigo a tu vera
a pasar las horas muertas.
Marcho despacio y sin prisa,
todo fluye y todo emana,
sé que pronto oiré tu risa
al pasar por tu ventana.
En mí llevo a la ternura
pues no existe más castigo
ni más horrenda tortura
que ser de besos mendigo.
Somos bajo el tiempo estable
como extraños entre gente,
que ahora tu cuerpo me hable
y se apropie de mi mente.
Deseo tardes de sol
perdiendo los dos el miedo
por siempre mirando al cielo
dándole paso al amor.
disfrutando a cada paso,
en mi cara siento el viento
esta tarde no habrá ocaso.
Es domingo en primavera,
el sol me lleva a tus puertas
a estar contigo a tu vera
a pasar las horas muertas.
Marcho despacio y sin prisa,
todo fluye y todo emana,
sé que pronto oiré tu risa
al pasar por tu ventana.
En mí llevo a la ternura
pues no existe más castigo
ni más horrenda tortura
que ser de besos mendigo.
Somos bajo el tiempo estable
como extraños entre gente,
que ahora tu cuerpo me hable
y se apropie de mi mente.
Deseo tardes de sol
perdiendo los dos el miedo
por siempre mirando al cielo
dándole paso al amor.