Entumecida congoja, rompió mis puertas,
entro sin ser invitada,
la he estado tratando de hechar,
hay días que no la veo pasar por mis aposentos,
hay otros .que se queda a acampar en mi jardín.
Cuando llueve, se sienta en mi sofá, y vemos juntas la televisión,
pero ella no permanece callada, y mata mi tranquilidad,
es por eso que decido llevarla a la puerta,
le digo que no vuelva,
me responde que por hoy no regresara, pero que talvez algún día lo hará,
le replico que no me es indispensable su compañía,
y ella con una mirada extraña se ríe y da la vuelta,
Por hoy, mañana, y otros días más espero que se olvide de mi dirección,
aunque se que en algún momento, sin querer, la llamaré,
la llamaré y ella correrá olfateando mi rastro,
yo le abriré los brazos,
sabré que no debo hacerlo,
lo sabré, pero siempre hay un Pero.
Ahora te digo esto a mi casa y a la tuya se hará de huésped,
déjala que se quede por unos momentos, pero dirígela a la puerta,
dirígela a allí antes de que tu conciencia se desvanezca.
esto te lo advierto,
ella puede parecer inofensiva, desabrigada,
pero cuando haya pintado tu casa de oscuro tétrico,
no me digas que no te lo advertí.
entro sin ser invitada,
la he estado tratando de hechar,
hay días que no la veo pasar por mis aposentos,
hay otros .que se queda a acampar en mi jardín.
Cuando llueve, se sienta en mi sofá, y vemos juntas la televisión,
pero ella no permanece callada, y mata mi tranquilidad,
es por eso que decido llevarla a la puerta,
le digo que no vuelva,
me responde que por hoy no regresara, pero que talvez algún día lo hará,
le replico que no me es indispensable su compañía,
y ella con una mirada extraña se ríe y da la vuelta,
Por hoy, mañana, y otros días más espero que se olvide de mi dirección,
aunque se que en algún momento, sin querer, la llamaré,
la llamaré y ella correrá olfateando mi rastro,
yo le abriré los brazos,
sabré que no debo hacerlo,
lo sabré, pero siempre hay un Pero.
Ahora te digo esto a mi casa y a la tuya se hará de huésped,
déjala que se quede por unos momentos, pero dirígela a la puerta,
dirígela a allí antes de que tu conciencia se desvanezca.
esto te lo advierto,
ella puede parecer inofensiva, desabrigada,
pero cuando haya pintado tu casa de oscuro tétrico,
no me digas que no te lo advertí.