Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Te asemejas a un ópalo vencido
en la transparencia de un dese0.
Eres como un sueño
caído desde el cielo.
Tu mirada se pierde
en el santuario de tu alma.
Levemente, tu cuerpo se redime
a la sutil fuerza que te sustenta.
Tus manos se abandonan
al tacto infinito del amor.
Un halo invisible te sostiene,
mientras las alas del amor,
de la inocencia, mecen,
en un sueño invisible,
tu juventud de puras trasparencias.
Y reposas en ti misma.
En tu mirada ausente,
en tu frente de claridades eternas,
en tu belleza, pura, límpida,
como un rayo de luz
que ilumine tu alma.
Y toda tú te conviertes
en el anhelo del poeta.
en la transparencia de un dese0.
Eres como un sueño
caído desde el cielo.
Tu mirada se pierde
en el santuario de tu alma.
Levemente, tu cuerpo se redime
a la sutil fuerza que te sustenta.
Tus manos se abandonan
al tacto infinito del amor.
Un halo invisible te sostiene,
mientras las alas del amor,
de la inocencia, mecen,
en un sueño invisible,
tu juventud de puras trasparencias.
Y reposas en ti misma.
En tu mirada ausente,
en tu frente de claridades eternas,
en tu belleza, pura, límpida,
como un rayo de luz
que ilumine tu alma.
Y toda tú te conviertes
en el anhelo del poeta.