melisa
Poeta recién llegado
Muy sobre la copa de los arboles,
pendia el cielo rojizo morada de las palomas,
ellas iban y venian dibujando ademanes vividos
entre galpones y eucaliptos.
Las vi, las vi recoger la tarde en el vuelo,
obstentoso, solitario, demorado,
en el extraño rojizo del cielo, muy sobre la copa de los arboles.
Hubo un leve chasquido de pesares.
Hubo una suave brisa de nostalgias.
Se fue la luz y el rojizo que pendia cayo hasta el submundo de los arboles,
entonces te besé muy serca de los galpones y eucaliptos,
junto a la sombra recien nacida,
con la complicidad de las palomas que ya dormian.-
YO SIMPLEMENTE YO...
pendia el cielo rojizo morada de las palomas,
ellas iban y venian dibujando ademanes vividos
entre galpones y eucaliptos.
Las vi, las vi recoger la tarde en el vuelo,
obstentoso, solitario, demorado,
en el extraño rojizo del cielo, muy sobre la copa de los arboles.
Hubo un leve chasquido de pesares.
Hubo una suave brisa de nostalgias.
Se fue la luz y el rojizo que pendia cayo hasta el submundo de los arboles,
entonces te besé muy serca de los galpones y eucaliptos,
junto a la sombra recien nacida,
con la complicidad de las palomas que ya dormian.-
YO SIMPLEMENTE YO...
