M.CamposVallejo
Poeta recién llegado
Te buscan
Todos te buscan en la noche,
ante el calor constreñido de sus ingles.
Te buscan antes de que salga el sol,
te buscan en el fervor de tus senos erguidos.
Te buscan en la calidez de tu boca,
ceñida al deseo excelso y craso,
te buscan en el abrazo de tus piernas bicocas
temblorosas por que llegue el ocaso.
Pero en la mañana tu existencia es invisible
a los ojos de las manos que en la noche te buscan.
Y así pasa, que tu corazón reversible
se vuelve lágrimas que soleadas coruscan.
¡Ay tu corazón, lugar de pedroche!
lapidado en caricias que complacerte finges.
Y ahí, bañada en soledad y alcohol
dejas que tu cuerpo alimente mañanas de olvidos.
M. Campos Vallejo
Todos te buscan en la noche,
ante el calor constreñido de sus ingles.
Te buscan antes de que salga el sol,
te buscan en el fervor de tus senos erguidos.
Te buscan en la calidez de tu boca,
ceñida al deseo excelso y craso,
te buscan en el abrazo de tus piernas bicocas
temblorosas por que llegue el ocaso.
Pero en la mañana tu existencia es invisible
a los ojos de las manos que en la noche te buscan.
Y así pasa, que tu corazón reversible
se vuelve lágrimas que soleadas coruscan.
¡Ay tu corazón, lugar de pedroche!
lapidado en caricias que complacerte finges.
Y ahí, bañada en soledad y alcohol
dejas que tu cuerpo alimente mañanas de olvidos.
M. Campos Vallejo