Vital
Poeta veterano en el portal
Te comparto mi hallazgo, consciente, amoroso y pleno, pues es un enorme tesoro que siempre busqué haciendo hoyos en todo jardín que se precie, pero jamás en ninguno lo encontré. Un día, cansado de horadar tierra ajena, me sentí en un mar de desesperanza y ahí naufragué. Y refugiándome en mí mismo, como naufrago me dejé llevar en libertad de vientos hasta encallar en mi corazón. ¡Ahí lo encontré!
Gozoso no pude contener mi risa, tantos intentos fallidos y estaba en mi centro mismo. ¡Oh! Cuanta estupidez desparramada, pensé. Pero junto al tesoro un mensaje de voz me susurró: Este tesoro no valdrá nada si lo atesoras, más si lo compartes crecerá en ti infinito…
¡Cuando aprendas a amarte, estarás preparado para amar a los demás!
Gozoso no pude contener mi risa, tantos intentos fallidos y estaba en mi centro mismo. ¡Oh! Cuanta estupidez desparramada, pensé. Pero junto al tesoro un mensaje de voz me susurró: Este tesoro no valdrá nada si lo atesoras, más si lo compartes crecerá en ti infinito…
¡Cuando aprendas a amarte, estarás preparado para amar a los demás!