marco cuadro
Poeta recién llegado
Te conozco, Mujer, sé quien sos.
Cada valle, cada curva, cada textura.
Todo en vos me es familiar
y sin embargo,
siento que la próxima será la primera vez,
que todo será descubrirte.
Que no es cierto que navegué en tu interior hábilmente
Tomando posesión de cada rincón.
Que no es mi forma acostumbrada a vos,
ni tu figura a la mía.
Se me hace nunca el haber recorrido
tus labios en toda dirección,
para inventar una más.
A veces creo que me miento a mi mismo,
que no registro tu presencia,
con la loca intención de sorprenderme cada día,
cada momento.
Sentirte gigante en tu femenina pequeñez.
Perdiéndote y encontrándote.
Y que el tiempo transcurrido desaparezca al contactarnos.
Volar en la inmensidad de tus suspiros,
que llenan de vida a los míos.
Dejando la tierra juntos por unos segundos,
esperándote en el placer, para justificar mi viaje.
Estallando en mil colores.
Mujer, te conozco, se quien sos.
Cada valle, cada curva, cada textura.
Todo en vos me es familiar
y sin embargo,
siento que la próxima será la primera vez,
que todo será descubrirte.
Que no es cierto que navegué en tu interior hábilmente
Tomando posesión de cada rincón.
Que no es mi forma acostumbrada a vos,
ni tu figura a la mía.
Se me hace nunca el haber recorrido
tus labios en toda dirección,
para inventar una más.
A veces creo que me miento a mi mismo,
que no registro tu presencia,
con la loca intención de sorprenderme cada día,
cada momento.
Sentirte gigante en tu femenina pequeñez.
Perdiéndote y encontrándote.
Y que el tiempo transcurrido desaparezca al contactarnos.
Volar en la inmensidad de tus suspiros,
que llenan de vida a los míos.
Dejando la tierra juntos por unos segundos,
esperándote en el placer, para justificar mi viaje.
Estallando en mil colores.
Mujer, te conozco, se quien sos.
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