Para mi princesa, que hoy es dueña de mis sueños.
Te deseo, y mi piel se aryza cuando pienso en ello,
deseo cada lugar de tu piel dentro de mi boca,
ver tu espalda en el firmamento,
seguir la luna en nuestro momento,
succionar tu aliento,
morder tus sentimientos,
pasar mis labios en tu corazón y
mi lengua por tu pensamiento.
Te deseo mi Ary, y recuerda que hoy
tu eres mi único deseo.