Werther
Poeta recién llegado
Te digo que tu rostro me encandila,
que eres rosa tatuada en corazón,
que eres de mi alma estrella que titila
y subyuga la luz de mi razón.
Eres también el dulce y la delicia,
poesía que irradia cual fogón,
eres toda pasión que me acaricia,
eres náyade, ninfa, aparición.
Igual eres pecado y penitencia,
heroína pues eres salvación,
llama que arde sin nimia decadencia,
eres deidad pues eres devoción.
Acaso de mi amor eres nodriza
y eres de mi latir, exaltación;
eres en mí el cendal que me suaviza
y eres para mi cielo, exhalación.
Además, eres néctar y ambrosía;
eres tú, mi balada y oración,
eres causa de gozo y letanía,
eres tú, la culpable y el perdón.
Te digo al fin tan sólo que te amo
y amarte ha sido todo cuanto soy.
Permite que te diga que te amo
y ya no diré nada más por hoy.
que eres rosa tatuada en corazón,
que eres de mi alma estrella que titila
y subyuga la luz de mi razón.
Eres también el dulce y la delicia,
poesía que irradia cual fogón,
eres toda pasión que me acaricia,
eres náyade, ninfa, aparición.
Igual eres pecado y penitencia,
heroína pues eres salvación,
llama que arde sin nimia decadencia,
eres deidad pues eres devoción.
Acaso de mi amor eres nodriza
y eres de mi latir, exaltación;
eres en mí el cendal que me suaviza
y eres para mi cielo, exhalación.
Además, eres néctar y ambrosía;
eres tú, mi balada y oración,
eres causa de gozo y letanía,
eres tú, la culpable y el perdón.
Te digo al fin tan sólo que te amo
y amarte ha sido todo cuanto soy.
Permite que te diga que te amo
y ya no diré nada más por hoy.