midnight sun
Poeta recién llegado
Quien dijera que es gélida mi primavera
azul, triste y rodeada de una soledad ancestral,
meditando en algún rincón de mi habitación,
mis recuerdos contigo saltan de mi corazón
Admirada estoy del poder que te he concedido
pues jamás nadie había sido tan atrevido,
verdad es que te entregue mi alma y mi cuerpo
Dios me castigue si no te los di enteros
Ahora, muchos días oscuros y fríos han pasado,
solitarias y tempestuosas horas he meditado,
será tal mi condición de abandono que de pronto
ya no escucho voces urgidas perturbando mi espacio
Casi escucho mis latidos pronunciando tu nombre,
las hojas secas rasgando el ventanal lo declaman,
ese con el que ahora solo los ángeles te llamaran
mas aquí ya nadie lo pronunciara jamás
Dolorosa y traicionera luna, mi enemiga,
que aprovecho para espiar nuestro amor,
reseca las ardientes lágrimas de mi rostro,
recordándome nuestras noches de pasión
Detendré mi latido para entregarme a mi destino,
con este palpitar decadente y sin sentido,
me entrego de lleno a mi dolor
para quedar inerte en este rincón,
en esta misma habitación, donde te dije adiós.
azul, triste y rodeada de una soledad ancestral,
meditando en algún rincón de mi habitación,
mis recuerdos contigo saltan de mi corazón
Admirada estoy del poder que te he concedido
pues jamás nadie había sido tan atrevido,
verdad es que te entregue mi alma y mi cuerpo
Dios me castigue si no te los di enteros
Ahora, muchos días oscuros y fríos han pasado,
solitarias y tempestuosas horas he meditado,
será tal mi condición de abandono que de pronto
ya no escucho voces urgidas perturbando mi espacio
Casi escucho mis latidos pronunciando tu nombre,
las hojas secas rasgando el ventanal lo declaman,
ese con el que ahora solo los ángeles te llamaran
mas aquí ya nadie lo pronunciara jamás
Dolorosa y traicionera luna, mi enemiga,
que aprovecho para espiar nuestro amor,
reseca las ardientes lágrimas de mi rostro,
recordándome nuestras noches de pasión
Detendré mi latido para entregarme a mi destino,
con este palpitar decadente y sin sentido,
me entrego de lleno a mi dolor
para quedar inerte en este rincón,
en esta misma habitación, donde te dije adiós.
::