Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Le diste a mi latir la paz primera
y al tacto de mi piel tu piel hermosa,
al vuelo de mi sien tu mariposa
alada como rosa en primavera.
Prestaste tu cadencia a mi cadera
dejando mi cadera luminosa;
te diste como sed maravillosa
bebiendo de mi boca en torrentera.
Anduve en tu secreto recorriendo
a nado el litoral que te confina
y al son de tus rincones comprendiendo
que nada de tu ser me contamina
el sueño de seguir contigo siendo
el sueño que tu sueño determina.
y al tacto de mi piel tu piel hermosa,
al vuelo de mi sien tu mariposa
alada como rosa en primavera.
Prestaste tu cadencia a mi cadera
dejando mi cadera luminosa;
te diste como sed maravillosa
bebiendo de mi boca en torrentera.
Anduve en tu secreto recorriendo
a nado el litoral que te confina
y al son de tus rincones comprendiendo
que nada de tu ser me contamina
el sueño de seguir contigo siendo
el sueño que tu sueño determina.